“Voy a ir por la reelección”. Así confirmó el último sábado el presidente argentino Javier Milei que se presentará a las elecciones del 2027, no sin antes destacar los logros de su gobierno y una serie de “avances significativos” en reformas políticas y económicas. Esta declaración llega poco después de que Buenos Aires fuera escenario de protestas debido al elevado endeudamiento de los hogares, y es que muchas familias argentinas siguen acumulando obstáculos para afrontar sus gastos cotidianos.
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Según el mandatario, que a fines de este 2026 cumplirá tres años en la Casa Rosada con su partido La Libertad Avanza (LLA), él está “haciendo el mejor Gobierno de la historia”. Sin embargo, reconoció algunas dificultades.
“La foto no es buena, pero la película sí; arrancamos en algo que era el infierno”, dijo en entrevista con Radio Mitre. ¿Qué posibilidades tiene el mandatario de repetir el plato?
Una de las claves para la reelección de Milei estaría en obtener una victoria en primera vuelta. Explica el analista político Santiago Rodríguez Rey que, en Argentina, para ser reelegido un presidente “necesita sacar entre 40 % y 45 %, con una diferencia de más de 10 puntos con el segundo. Y si tiene más de 45 %, ganaría en primera vuelta sin necesidad de ir a una segunda vuelta”.
Casa Rosada, palacio de gobierno de Argentina. Foto: AFP
Pero el balotaje se da entre dos opciones, y complica más la reelección inmediata. Por ello, indica el especialista, la estrategia del gobierno es atomizar a la oposición. Es decir, dividirla, ya que si se planteara una sola candidatura, esta podría alcanzar los 30 puntos y obligar a ir a una segunda vuelta.
“El gobierno no alcanzaría la reelección en una primera vuelta y tendría que ir a una segunda, donde empieza a pesar más el sector medio de los votantes que en su momento lo acompañaron en el 2023 y que hoy estaría más en duda de hacerlo”, explica Rodríguez Rey en comunicación con El Comercio.
En otras palabras, la segunda vuelta complicaría la reelección de Milei.
Esto se entiende también porque la imagen de Milei viene cambiando. Informa el diario La Nación que en el mes de julio el gobernante argentino tuvo una caída en la mayoría de encuestadoras. Por ejemplo, el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) muestra una caída de 6,5 % en la confianza, ubicándose en 1,94 puntos, en una escala de 0 a 5.
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Es evidente el desgaste. Para el analista internacional Juan Negri, “es normal que los gobiernos y presidentes pierdan popularidad conforme avanza el mandato”.
Para el también docente de la Universidad Torcuato Di Tella las posibilidades de una reelección son significativas.
“Creo que el gobierno hoy está en una situación competitiva, es decir, está teniendo un 2026 con dificultades, donde ha perdido algo de apoyo, donde algunos de los efectos más negativos del programa económico se empiezan a sentir. El escenario más probable es el de una segunda vuelta, pero aún hay muchas variables que no se han definido”, apunta Negri a este Diario.
Argentina luego de tres años de Milei
El 10 de diciembre del 2023 Javier Milei asumió la presidencia y uno de los principales retos de su gestión era sacar al país de la profunda inflación, que había alcanzado el 211,4 %.
Manifestante ondea una bandera de Argentina frente al Congreso. Foto: AFP
¿Cómo está hoy Argentina? Señala Negri que “hay cierta percepción de estabilidad”.
Haber bajado la inflación es un éxito para el gobierno (aunque sigue siendo alta), y para el especialista es paradójico porque a la vez lo perjudica.
“Hoy la conversación pública en torno a la economía se centra en el hecho de que los salarios están muy bajos, el consumo está muy bajo y la economía no termina de despegar. Entonces, hay como una percepción de crisis en la microeconomia, con el consumo, el pago de las cuentas”, explica el docente sobre el panorama.
De hecho, este fue uno de los motivos de las recientes protestas. Cinco días atrás miles de personas se movilizaron en Buenos Aires para exigir medidas de alivio. Según un reporte de AFP, se ha alcanzado niveles no vistos desde hace 20 años, y más de 5,8 millones de argentinos – el 12,5 % de la población – está en mora en sus préstamos.
Los reclamos apuntaron a las políticas de austeridad y desregulación de las tasas de interés. Sin embargo, el presidente Milei aseguró que la deuda es “un asunto entre privados”.
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¿Esto puede ser un factor peligroso para la campaña del presidente?
“El problema de la morosidad afecta al ‘metro cuadrado’ de las personas, y afecta, llamémoslo, el factor emocional del voto. Entonces, si la persona mira alrededor y ve que su sueldo alcanza para menos, que está con algún tipo de deuda para poder pagar el gasto diario, y no lo está pudiendo cubrir, y que su salario no aumenta, eso tiene posibilidades muy altas de impactar en su intención de voto”, explica Rodríguez Rey.
Por otro lado, considera que el gobierno puede usar a su favor la baja inflación de 30 %, en relación a cómo la encontró. Sin embargo, el problema es que la cifra sigue estancada y, según el analista político, es muy probable que el número se repita, es decir, se está “ante un número con explicaciones y todo lo que requiere explicaciones pierde impacto”.
Un 2027 de elecciones y rivalidades
La agenda política en Argentina es larga.
Se estima que las elecciones presidenciales se definirán el tercer domingo de octubre del próximo año. Hay varios meses de distancia en los que se debe pasar por las elecciones primarias, la primera vuelta y, de ser el caso, una segunda vuelta o balotaje.
Por otro lado, también se tienen las elecciones provinciales, las cuales se pueden realizar en diferentes momentos o en una fecha única. Ellas pueden servir “como un termómetro del humor social”, indica Rodríguez Rey.
El presidente de Chile, José Antonio Kast (i), conversa con Javier Milei. Foto: AFP
Pero ya van apareciendo algunos nombres entre los candidatos. Por el lado de la oposición suena la postulación de Sergio Massa, quien rivalizó con Javier Milei en la campaña pasada.
Otro nombre es el del gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, un fuerte crítico del jefe de Estado que días atrás indicó que “vivir en la Argentina de Milei es un infierno para cualquier trabajador”.
Negri no descarta la posibilidad de que aparezca otra opción de la periferia, “algún candidato más moderado”.
“Tanto Kicillof como Massa vienen de Buenos Aires. Entonces, la idea es que va a haber algún gobernador de la periferia, digamos, que de alguna manera va a ser como una síntesis, y va a poder unificar el partido en la posición más centrista”, indica.
(*) DANIEL BEDOYA RAMOS – GDA El Comercio
